Una de colegialas...

Soy una mujer heterosexual, aunque en ocasiones haya tenido
pequeos roces y experiencias con personas de mi mismo
sexo. Me excita estar con un hombre y practicar sexo con
l, aunque en ocasiones una mujer puede llegarme a excitar
y, como as ha sido en varias ocasiones, hacerme llegar
a lo ms alto
Lo que os explicar a continuacin no es ms que la forma
y el modo en que me inici en el sexo, cuando tena unos quince
aos.
De nia viva en un pequeo pueblo en la montaa, por lo que
cuando entr en la escuela secundaria tuve que inscribirme
en un internado a ms de cincuenta kilmetros de casa. Como
no haba ninguna escuela en las cercanas en la que pudiese
estudiar e ir y volver cada da esa fue la nica solucin
que encontraron mis padres para que pudiese proseguir
con los estudios.
Me inscribieron en una escuela femenina de monjas de la
capital. Resida all de domingo por la noche a viernes
y los fines de semana volva a casa de mis padres. Fue all
donde empec a masturbarme y donde tuve mis primeras experiencias
sexuales compartidas.
Dorma en una habitacin con dos compaeras: Carla y Maribel.
Por las noches compartamos sesiones de masturbacin
y incluso de masturbacin mutua. Por lo que se es algo que
los chicos tambin suelen hacer y eso no implica que ms
adelante sean homosexuales. Tal vez sea poco usual entre
mujeres, pero en todo caso no creo que sea nada infrecuente
o extraordinario. En ocasiones hacamos competiciones
para ver quien llegaba antes al orgasmo, una masturbaba
la otra en un crculo o nos introducamos objetos para calmar
nuestra sed sexual, pero lo ms usual era que cada una se
masturbase a s misma en su cama.
Un da Maribel enferm. Le dola mucho el vientre y tras
da y medio de sufrimiento cuando la atendi el mdico la
ingresaron inmediatamente a causa de una apendicitis.
Naturalmente nos quedamos preocupadas, pero al da siguiente
recibimos noticias de que la haban operado y que todo ira
bien. En un par de semanas podra regresar con nosotras.
Enseguida Carla y yo volvimos a estar como gatas en celo
y reemprendimos nuestras nocturnas sesiones ntimas.
Uno de esos das Carla se ofreci a masturbarme. Yo acept
encantada, pero ese da Carla deseaba ir ms lejos. Me pregunt
como quera que me tomase y yo, tonta de m, le dije que me
encantara hacerme sentir como lo hara un hombre. Ninguna
de las dos haba tenido an sexo con un hombre, pero ardamos
de ganas. Carla me desnud lentamente, acaricindome
el cuello, los pechos, las nalgas La verdad es que me puso
a cien, me sent deseada y mimada. Bes mis pechos y acarici
mi sexo con ternura, mientras me miraba a los ojos y yo a mi
vez acariciaba su pelo. Me bes en la mejilla y los prpados
y pase su lengua por mis labios entreabiertos.
Creo que puse cara de sorpresa, por lo que separ su boca
de la ma y empez a masturbarme. Al poco rato yo estaba empapada,
tanto que mojaba las sbanas y su mano. Entonces empez
a hablarme de una pelcula pornogrfica que haba visto,
a escondidas, en casa de sus padres. Me explic lo que vio
en ella, como los hombres tomaban a las mujeres y como ellas
gozaban Me pregunt entonces si me apetecera probarlo,
y yo, fuera de m, no pude ms que gemir que s.
Abandon por unos instantes mi vagina y empez nuevamente
a acariciar mis pechos. Mientras introduca uno de mis
pezones en su boca, para chuparlo y acariciarlo con su lengua
con la mano me acariciaba el otro. Luego se sent a mis pies,
y mientras con sus manos me acariciaba los pezones empez
a besarme entre las piernas. Estuve a punto de cerrarlas
involuntariamente, pero me contuve y me dej llevar.
Luego pas a besarme en mi sexo. Al principio solo con los
labios, pero enseguida empez a comrselo, lamiendo mis
labios, mi cltoris y mi vagina. Se ayud con una mano, introduciendo
sus dedos dentro de mi sexo, movindolos dentro de m, buscando
los puntos que mayor placer me daban en respuesta a mis reacciones.
Yo estaba entre sorprendida y muerta de ganas, puesto que
a esa edad an no me haba planteado la posibilidad de que
un hombre, y no digamos una mujer, satisficiese a otra con
su boca. Cuando me corr en su boca yo estaba empujando su
cabeza hacia mi.
Cuando acabamos me pregunt si me haba gustado. Naturalmente
no poda negarlo, aunque le dije que tal vez se haba pasado.
Ella me dijo riendo que si se haba excedido no entenda
porqu la haba retenido para que me chupase hasta que me
corr
Me enfad un poco, pero la verdad es que tena toda la razn.
Luego la masturb yo a ella, sin besarla ni tocar nada ms
que su sexo. Era evidente que arda de ganas de que la tomase
hasta el final, pero no tuve el valor o el empuje para hacerlo.
Esa noche qued en deuda con ella.
Eso fue un jueves, por lo que a la noche siguiente cada una
volvi a su casa. No pens en otra cosa durante todo el fin
de semana.
El lunes no volvimos a hablar del tema. Supimos que Maribel
se reincorporara a la escuela la semana siguiente, por
lo que enseguida deduje que la deuda pendiente debera
saldarse antes de entonces. En caso contrario dudaba que
pudiera pagarla Yo me senta en deuda con Carla, puesto
que me haba dado todo lo que haba podido, pero yo no me senta
preparada para ello. Las dos primeras noches pasaron sin
ninguna novedad; cada una masturbndose a s misma o poniendo
en orden su trozo de habitacinpero la noche del mircoles,
a la hora de ir a dormir, Carla entr en silencio en la habitacin.
Sin decirme nada puso un radiocasete en marcha, con una
cinta con canciones instrumentales, romnticas y lentas.
Se desnud lentamente frente a m, dejando caer cada pieza
en el suelo y tras descubrir una nueva fraccin de su cuerpo
acaricindolo con deseo; mirndome fijamente a los ojos.
Cuando finalmente dej caer sus bragas acarici su sexo
siguiendo el lento ritmo de la msica.
Yo no haba dejado de mirarla un instante. Al principio
estaba desconcertada y un poco asustada, pero llegados
a ese punto estaba excitada. Haba encontrado cmo seducirme.
Dej mis reparos y mi pijama a un lado y me acerqu a ella.
Estuve unos instantes desnuda frente a ella, mientras
continuaba masturbndose. Luego acarici su pelo mirndola
a los ojos, la abrac y la bes en la boca para inmediatamente
agacharme y besar su sexo. Se estremeci como nunca antes
lo haba hecho en nuestras espordicas sesiones de complacencia
mutua. Se abandon y se dej llevar a la cama, donde acarici
todo su cuerpo y su sexo, totalmente dilatado y hmedo.
Su cltoris sobresala y pareca buscar mi boca, por lo
que yo tambin me dej llevar y me lo com, con sus labios,
su vagina y incluso su culito recin duchado. Cuando al
final se corri eyacul en mi boca. Anteriormente ya lo
haba hecho en mis manos, por lo que no me sorprend.
Luego fue ella quien me devor. Esa noche y el resto de la
semana dormimos abrazadas en la misma cama.
Desgraciadamente a esas horas no podamos abandonar las
habitaciones sin avisar a la vigilanta, por lo que esa semana
dorm con el sabor de su sexo en mis labios

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