Sexo a Medianoche En el Monumento a la Revolucion
Era de Noche... algo asi como las 7 y yo estaba imaginandola
por debajo de la falda corta tipo escocesa que llevaba puesta,
dejaba lucir sus piernas blancas como leche y afiladas
como punzones y a proposito cada vez que estaba cerca de
mi se agachaba para poder adivinar el encaje de su panti
( como me gusta el encaje en unas nalgas sabrosas como las
de Ella . LLevaba puesta una camisa con cuello de tortuga
y su inseparable minibolsa, llevabamos algo de tiempo
de conocernos y a penas habiamos tenido chance de fajar
en alguna otra ocasion en una fiesta pero hasta ese dia no
habiamos llegado a mas.
Y yo tenia el plan para follarla esa noche, salimos con le
pretexto de tomar unas cervezas y fuimos a un lugar que yo
hoy no existe alla en la avenida Insurgentes, cerca de Antonio
Caso, nos tomamos a la Hidalgo unas 7 u 8 cervezas mientras
reiamos y bromeabamos con anecdotas simples, que solo
ocultaban las ganas de tomarla entre mis brazos y besarla
con pasion y locura , estaba ardiendo en deseos de poseerla...
recordaba las platicas que sostenia con Ella, acerca de
sus fantasias y deseos que yo disimulaba la exitacion en
que me ponian, con el simple deseo de hacerme cada vez mas
deseable, no ceder al deseo a la primera... pero esa vez
no hiba a pasar lo mismo, esa noche, pensaba, me la iba a cojer
hasta que ya no le quedaran ganas de seguir.
Salimos del antro cerca de la media noche y caminamos con
rumbo al monumento a la Revolucion en la Plaza de la Republica,
ahi me dijo que extraamente ( ya que ella era de aguante
) se sentia mareada y le ayude a volver el estomago, la deje
descansar unos minutos y nos encaminamos a los pilares
donde reposan los restos de los proceres de Mexico. Ahi
buscamos un rincon en el descanso de las escaleras y se sento
a horcajadas sobre de mis piernas ( que incomoda es la mezclilla
para esto ), comenzo a besarme de una forma tan apasionada
que sentia que su lengua queria llegar a mis entraas, le
devolvi con ardor la caricia mientras mis manos la despojaban
del sujetador de su menudo sosten liberando sus asfixiados
senos, ricos y jugosos como mi lengua y mis manos y mis ojos
pudieron saborear; afanosamente deslizo su mano sobre
el boton de mi pantalon y habilmente me dejo listo para penetrarla,
arranque de plano su braga de encaje arrancandole gemidos
que rayaban en gritos que intentaba ahogar con mis besos
ya que temia que llegara en cualquier momento alguien a
detenernos por faltas a la moral y sin embargo a ella parecia
no importarle nada solo el sentir mi pene entrando en su
rajada Humeda y palpitante, cosa a la cual inmediatamente
cedi, comenzando ella a montarme sin disimular ya su exitacion
por lo prohibido del asunto, mis manos buscaron sus nalgas
levantandolas y dejandolas al aire libre, metiendo mi
dedo en su ano, aumentando su placer, pidiendome entonces
que la penetrara por el ano, a lo que yo de alguna manera nervioso
no atinaba a responder, se levanto a medias y dando un rodeo
se hundio poderosamente entre mis piernas permitiendo
asi que su ojete engullera mi falo por completo, luego de
algunos minutos y ya de plano revolcandonos en el suelo,
ocultos a medias entre los pilares del monumento, terminamos;
conteniendo nuestros gritos a mordidas uno al otro, recuperando
nuestras prendas, dirigiendonos de prisa al hotel para
continuar lo que de manera tan ludica y excitante habiamos
ya comenzado.
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