El experimento de l, con su juguete Ella...
Todo lo ms que l le pidi a Ella fue que se comportara como
un juguete, como su juguete. l la encaprichara, la
mimara hasta la saciedad, la cuidara, y Ella sera
su putita. Por supuesto Ella acept entusiasmada.
Se encerraron en el apartamento de l. Aquel apartamento
que tiene al lado de la playa. Formentera, en invierno est
desierta. Pareca que slo haba el mar, el sol, un faro,
el apartamento, y ellos dos metidos dentro. Nada ms.
Comida, y libros. Nada ms. Comida para sobrevivir y, tambin,
para usar para el sexo. Y libros para pasar el poco tiempo
que no estuvieran follando.
Las instrucciones eran claras. Y Ella lo saba Ella no
poda hacer nada por si sola durante los cinco das que permaneceran
encerrados.
Cuando coman, desnudos, Ella se sentaba sobre las piernas
de l, como una nia pequea. Tena las manos atadas atrs,
estaba desnuda, con los pezones mirando siempre al cielo,
y el coito rasuradito. Llevaba puesto un dilatador anal
todo el da, que l le pona por las maanas y le quitaba por
las noches para poderla penetrar por detrs. Estaban sentados
en la mesa, Ella sobre l, como una nia pequea, con las
manos atadas en la espalda. Entonces l le daba la comida
a la boca, le meta trocitos dentro del coito, le untaba
los pezones, la emborrachaba de vino bueno,
Cuando Ella tena ganas de hacer pis, deba pedirle permiso
primero a l. Entonces l la acompaaba al bao, la sentaba
en la taza, le abra bien las piernas, y le daba permiso para
que relajara los esfnteres
Cuando se duchaban, Ella se abra todo lo que poda, y l
le limpiaba bien con la lengua, primero el coito rasuradito,
y despus el culete A Ella la perda eso Nunca ha sabido
cul es la razn, pero el hecho de que le metan la lengua dentro
del ojete la hace volverse loca.
Otra instruccin clara, y que Ella tambin saba, era que
l nunca poda eyacular en ningn lugar que no fuera la garganta
de Ella. Estaba prohibido que el semen estuviera ni un momento
en contacto con el aire. En las felaciones, muy frecuentes,
l la avisaba cuando iba a correrse, para que Ella estuviera
atenta de meterse el pene ms profundo en la boca y chupara
con ms fruicin Entonces Ella despus normalmente le
miraba a l a la cara para que viera el movimiento del cuello
cuando se tragaba el semen.
A los tres das de estar en la isla, l descubri un pub
frecuentado por campesinos e isleos que pocas veces vean
una chica joven y guapa en aquella poca del ao. Entonces
le sugiri a Ella la posibilidad de venderla por ratos,
como si fuera una puta. Le dijo que esto le pona, y que esperaba
de Ella que aceptara. Y por supuesto Ella acepto Le excit
la idea de sentirse an ms objeto. Ser vendida, prostituida,
ofrecida a quin l quisiera. Lo nico que se tena que cumplir
esta vez, es que Ella no poda besar en la boca de las parejas
sexuales a las que fuera ofrecida, y que slo la podan penetrar
por el culete
Pero esto ya es objeto de otro captulo.
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