Cartas a ni amiga Cyberntica . 6

Hola Eva.


Esperaba encontrarte esta madrugada pasada pero creo
que no has conectado, posiblemente tengas tu ordenador
estropeado pues no hemos podido hacerlo los ltimos das
y tampoco me has mandado muchos E-mail. Yo tampoco lo que
hecho, ya que he estado muy ocupado con grupos de alemanes
y tambin con excursiones de bastantes cruceros llegados
a la isla, maana tengo otro y por cierto muy temprano, debo
estar a las 06:45 de la maana en el muelle de Santa Cruz,
lo que significar tener que levantarme a las cuatro de
la madrugada. Pero maana por la noche te esperar.


Sin embargo hoy no trabajo, y desde anoche no me he acostado
pues estoy muy, pero que muy caliente, y te he estado esperando
hasta las tres de la madrugada y despus he entrado en una
pgina WEB que se llama adultfriendfinder a la que me he
asociado y que me est dando la oportunidad de exhibirme
como a m me gusta. Ya te contar al final de esta carta y te
enviar la direccin WEB de esa pgina por si quieres entrar
y buscarme, creo que disfrutaras muchsimo.


Ahora quiero retomar aquella historia que empec a contarte
en la que los protagonistas somos tu, tu jefe y yo.


Quedamos en el momento en que tu jefe hunda su polla en tu
boca hasta incrustar el glande en tu garganta. Pues bien,
como deca en la ltima de las frases, l se coloc entre
tus manos que estaban apoyadas en el canto de tu mesa, hacindola
servir como punto de apoyo a sus nalgas, ya que con sus manos
aferraba tu cabeza con firmeza, para poder bombear su "tranca"
hasta tu garganta. Primero lenta y acompasadamente te
"follaba" la boca. Tu te afanabas en abarcar
y succionar con fuerza aquel palpitante cilindro de carne,
tus labios se cerraban con fuerza formando un hermtico
cilindro alrededor de la ardiente "polla",
de tal manera que en tu boca se formaba un succionador vaco
que intentaba atraer la "inminente lechadas"
a tu sedienta garganta.


Mientras yo taladraba tu culo con tal mpetu que ms bien
pareca querer meter en tu vientre no slo mi "verga",
sino tambin mis inflamados "cojones" que
amenazaban introducirse en tu recto, tan cargados de semen
como se encontraban, y quizs en mi xtasis quisiera que
fuera as ya que con mis dedos ndice y medio intentaba separar
tus glteos al mximo, dilatando tu esfnter de tal manera
que poco faltaba para que mi intento tuviera xito. Ni que
decir tiene que tu colaborabas el mximo oponiendo resistencia
con tu trasero a las embestidas de mi pelvis. Tu boca ofreca
en el estuche perfecto a la hermosa "tranca"
de tu jefe que iba aumentando lentamente la cadencia de
su penetracin. l "capullo" ya que el "falo"
se incrustaba en tu garganta obligndote ha respirar por
la nariz con fuertes resoplidos y mugidos. Tu mano izquierda
se apoyaba en el canto de la mesa manteniendo el brazo erecto
para ofrecer la mayor resistencia posible a mis embestidas.
Tu mano derecha mantena incrustado hasta el fondo el vibrador,
cuyo motor ronroneaba a la a la mxima potencia.


Tu culo se abri y yo consegu no sin gran dolor de mis testculos
introducirlos dentro de tu recto donde quedaron aprisionados
por el cierre hermtico de tu esfnter. Sentir que en mi
bajo vientre estallaba un torrente de fuego lquido inund
mi bolsa testicular y explot dentro de tus entraas inundndolas
con una tremenda corrida al unsono de la de tu jefe, que
ya estaba inyectando su lechada, con tremendos borbotones
acompaados de gritos de placer, en tu sedienta garganta
capaz de tragar todo el cremoso chorro de "esperma"
con que el que obsequiaba y calmaba tu sed. Tu placer te haca
gruir como una perra caliente, mientras tu garganta engulla
aquella dulzona "natilla". Con tu mano derecha
empujaste del vibrador hasta hacerlo desaparecer en el
interior de tu vagina intentando contener, sin conseguirlo,
el chorro de tus flujos que se derramaron por tus muslos
y el suelo. Mientras yo me senta prisionero de tu esfnter
y no me atrevera a retirarme pues mis testculos estaban
en tu interior, fuertemente aprisionados por el. Era tan
grande el placer del calor con que tus entraas baaban
la sensible piel de mi bolsa testicular que mis caderas
empujaban con toda su fuerza para ayudar a que tan deliciosa
prisin de todo mi sexo no se perdiera. Era tanta la lujuria
que me embargaba que, aferrando con mis manos fuertemente
tus caderas con todas mis fuerzas y a empujar sin separarme
ni un milmetro de tu culo y Oh maravilla, una nueva corrida
inund tu recto de nuevo y esta vez sentiste como el sabor
de mi "leche" pareca llegar a tu boca!.


La "tranca" de tu jefe a amenazaban con asfixiarte,
por lo que optaste por liberar tu garganta de su penetracin.
Y abriendo la boca recuperar las el aliento mientras gritaba
las Ms, ms, ms quiero ms. Quiero que me llenis a rebosar
con vuestro esperma!. Quiero sentir vuestras lechadas
llenar todos mis agujeros!. Sin soltarte, mantenindote
fuertemente prieta contra mi sexo, pues no quera liberarlo
de su adorable prisin, me sent en el suelo y muy despacio
me tumb, mantenindote as mismo, sentada sobre mi regazo.


-Llname con tu semen, cgeme!-. Le gritaste a tu jefe
ofrecindole tus muslos abiertos de par en par y aquella
raja de tu "Concha", por la que asomaba la negra
rosca del depsito de las bateras del vibrador que hurgaba
en tu vagina. De un empujn lo expulsaste como una baba sale
expulsada del can de una escopeta. Tu "coo"
permaneci unos instantes abierto, lo que a aprovech
tu jefe para hundir su polla en l, iniciando una "follada"
que yo senta frotar en todo lo largo de mi negra. Ya que tanto
tu tero, como t recto, estaban tan repletos de carne,
que el tenue tejido de tus entraas que los separaba, no
era suficiente para amortiguar la tremenda fuerza porque
tu jefe te penetraba.


Yo no osaba moverme pues me encontraba tan feliz dentro
de tu vientre que no quera perder ni un instante la maravillosa
sensacin que me produca sentir el recorrido del capullo
de la polla de tu jefe a lo largo de mi sper sensibilizada
verga. La "corrida" de tu jefe no se hizo esperar.
Agarr con sus manos mis nalgas estrechndonos a los dos
contra si, para inundar tu vagina con su lechada y fue tan
fuerte su "eyaculacin" que no slo tu si no
yo tambin senta la intensidad de los borbotones, que
uno tras otro fue inyectndote, baando hasta lo ms profundo
de tus entraas dejndote tan llena que creas reventar.


Despacio, conseguiste liberar mi polla y mis huevos de
su prisin, poniendo mucho cuidado en que no escapara ni
un pice de las cremas2 que guardabas en tu interior. Y
contenindolas en tus adentros te pusiste en cuclillas
sobre mi boca para, aflojndote, dejar que estas se unieran
entre tu culo y tu coo en un grueso hilo y cayeran, mansamente,
en mi boca ofrecindome el inmenso placer de saborear,
beber y tragar la deliciosa triple mezcla.


www.adultfriendfinder.com




Una rica mamada de tu cltoris.


artesco

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