Anna La Sueca. Finale.

Deca que despus de una intensa noche de placer, me despert
casi de madrugada y Anna no estaba en la cama. Intrigado,
supuse que estara en el bao, pero no. Algunos ruidos y
susurro en la habitacin de Luis y Julia me dieron la clave.
La puerta estaba entreabierta as que me anim y apenas
me deslic en el cuarto me encontr con una escena que me
provoc una ereccin inmediata.


Acostado en la cama de espaldas estaba Luis con ambas chicas
cabalgndo al mismo tiempo. Julia montada a la altura de
sus caderas estaba introducindose la pija de Luis, de
un tamao considerable, al menos comparada con la ma que
es mas bien normal en largo y grosor, en su conchita. Y Anna
con sus piernas arrodilladas a los costados de la cabeza
de Luis se refregaba contra la boca y cara dirigiendo un
salvaje menage a trois, dando ligeras indicaciones
a ambos mientras acariciaba, besaba y lama las pulposas
y erectas tetas de Julia tanto como se haca hacer lo mismo
por ella.


Ana me vio, y entendi mi intencin de participar en la escena.
Pero con un gesto me lo impidi. Con un guio me indic que
me fuera y la esperara. Le hice caso.
Tratando de discutir con mi miembro que me peda volver,
me fui al bao a lavarme y tratar de calmarme.


No pasaron mucho ms de 10 minutos que Anna apareci en el
bao y se meti conmigo en la ducha. Nos lavamos mutuamente
mientras me contaba que en realidad no era Luis quien le
haba interesado sino Julia y sus tetonas. Que de vez en
cuando le gusta tener sexo con una mujer, incluso compartirla
con otro hombre, pero que la idea de dos hombres juntos,
si bien lo haba disfrutado alguna vez, no era una eleccin
habitual. Y que estando con migo prefera la exclusividad.
(Bravo para mi Ego!).


Nos fuimos a la cama y empezamos a juguetear sin apuro. Nos
toqueteamos y lengeteamos sin dejar resquicio, orificio
o pliegue sin investigar. Descubr como la excitaban los
contactos suaves, apenas insinuados o con la respiracin
sobre el interior de sus muslos, casi llegando a las ingles.
Y ella y yo descubrimos como me excitaban a mi sus caricias
tambin suaves sin apretar o morder en mis tetillas. Su
lengua en el rafe o en la puertita de mi ano ponan mi pija
a punto de estallar sin necesidad de tocarla, pero en cambio
que me introdujera un dedo profundamente, si bien no me
disgustaba, no era tan excitante, salvo en el hecho que
si lo era para ella.


Seguamos jugando, yo estaba a punto para cualquier cosa
cuando susurrando en mi oreja me dice: -Me debs una-


Y se coloca ella misma en la misma posicin de espaldas con
la almohada bajo los glteos con que terminamos el encuentro
de un par de horas atrs. Ni lerdo ni perezoso rearmo la posicin,
vuelvo a apoyar sus piernas sobre los hombros y esta vez
sin ayuda entro suave y lbricamente en su conchita. El
gemido suave reaparece junto con los movimientos suaves
y cadenciosos. Pero esta vez siento su mano que toma la ma
y la dirige hacia su culito. Ella misma apoya e introduce
apenas la primera falange de su dedo mientras me dice:


-Lo que me debs es hacerme la colita. No lo vas a creer, pero
hasta ahora solo dej que me pusieran un dedo. En eso pensaba
mientras jugaba con Julia: lo lindo que sera que vos me
la metas suave por la cola mientras yo jugaba con las tetas
y la concha de Julia-


Casi me voy sin poder satisfacerla de solo imaginarme la
escena. Pero me deslice suavemente fuera de ella, para
inclinarme en la misma posicin en la que estaba y lengetearle
primero suave menta el ojetito. Para deslizarle mi lengua
lo mas profundamente posible, soplarle el esfnter suavemente,
y deslizarle primero uno y despus dos dedos en esa colita
que pareca pedirme ms contrayendo y relajndose alternativamente.
Volv a la posicin anterior, pero esta vez apunte mas abajo,
y nuevamente con su ayuda y con los jugos que se escapaban
casi a chorros de su concha, me fui introduciendo lentamente
en esa colita maravillosa. La posicin facilitaba las
cosas. Anna pujaba como para tener un beb, con lo que su
esfnter se dilataba, y yo aprovechaba el momento para
meterle un cm ms cada vez. Hasta que no qued mas que pelitos
y mucus entre sus glteos y mis muslos. Entonces Anna me
dice:

-Ahora lo quiero como siempre me lo imagin: En cuatro,
como los perritos.-


Y esta vez efectivamente la penetr desde atrs suave y
efectivamente, con la ventaja del acceso libre a sus pechos,
a su cltoris y a todo su magnfico cuerpo que a medida que
yo aceleraba el ritmo y la fuerza de mis embestidas empez
a temblar y gemir para terminar con un SIIIII!!!! Que
acompa llenando sus entraas con un escalofro que me
recorri desde el culo hasta la nuca.


Y esto debi terminar aqu. En un rato Anna tena que salir
para el aeropuerto para embarcarse rumbo a Estocolmo.
Y el fsico no estaba para muchos ms trotes despus de los
dos polvos sublimes de esa noche. As que nos dormimos.



Dos horas despus siento que Anna se levanta y empieza a
movilizarse preparando sus cosas. Yo, rendido, le tir
un beso y una sonrisa y segu durmiendo.
Seran las 8a.m., cuando siento un calor hmedo en mi entre
pierna. Era Anna que aprovechando que segua desnudo se
estaba haciendo cargo de despertar lentamente a mi pija
flccida y relajada.


-Disculpme, pero no puedo empezar el da y menos viajar
si no tomo la lechita a la maana-


Y all no ms mi pedacito retom un vigor desconocido, para
servirle su desayuno, que milagrosamente fue bastante
abundante, segn dijo Anna, porque yo no tuve ms que la
gloria de la satisfaccin del orgasmo, mientras Anna disfrutaba
sin derramar ni una gota.


Esa fue nuestra despedida. Nunca supe mas de Ana. Ninguno
de los dos pidi datos del otro. Y yo me fui a la Universidad
a las pocas semanas.
Pero como vern ni yo ni mi pituln se olvidarn jams de
ella.

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